Este miércoles, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), lamentó la muerte del exfutbolista argentino Diego Armando Maradona, a quien dijo admirar en demasía por su congruencia, en referencia a que sin importar el precio de ser políticamente incorrecto ‘nunca renunció a sus ideales’.
‘En México, Maradona vivió su momento estelar como futbolista. En lo personal, por él encontré la gracia a ese deporte’, añadió el mandatario federal en Twitter.
En México, Maradona vivió su momento estelar como futbolista. En lo personal, por él encontré la gracia a ese deporte. Pero mi admiración mayor siempre fue su congruencia. Nunca renunció a sus ideales aunque pagara el costo de ser 'políticamente incorrecto'. pic.twitter.com/5HZcHvm0C0
— Andrés Manuel (@lopezobrador_) November 25, 2020
AMLO acompañó su mensaje con una fotografía en la que se observa a Maradona en el estadio Azteca coronando a Argentina con la Copa del Mundo en 1986. En ese evento deportivo también se dio a conocer por su famoso gol anotado ‘un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios’, según las propias palabras del astro deportivo.
Diego Armando Maradona, leyenda argentina del futbol, murió a los 60 años debido a un paro cardiorrespiratorio en su vivienda de las afueras de Buenos Aires.

El 3 de noviembre Maradona se había sometido a una operación quirúrgica para removerle un edema craneal en una clínica de la capital argentina. Ocho días después fue dado de alta y trasladado al barrio privado de San Andrés, en el norte de Buenos Aires, donde rentó una vivienda para pasar los que serían sus últimos días.
El excampeón mundial y actual entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata estuvo al borde de la muerte en dos ocasiones por sus adicciones a las drogas y el alcohol en 2000 y 2004. En 2005 se sometió a bypass gástrico en Colombia y logró bajar 50 kilos.
No obstante, enfermó en 2007 debido a una hepatitis tóxica aguda y en 2019 le colocaron una prótesis en la rodilla derecha.
En los últimos días, personas cercanas al Diez advirtieron que estaba ansioso, deprimido y no quería comer, por lo que Leopoldo Luque, médico personal de Maradona; su psicólogo Carlos Díaz; y su psiquiatra Agustina Cosachov estaban analizando llevarlo a Cuba, país al que fue invitado por el hijo de Fidel Castro, Tony Castro, para ofrecerle estadía y privacidad para reponerse.
Portada: Twitter @lopezobrador_

