Vecinos del municipio de Venustiano Carranza, ubicado en la Sierra Norte del estado de Puebla, denuncian que el robo de combustibles -también conocido como ‘huachicol’- volvió tras el regreso al poder de la familia Valencia Ávila.
Habitantes de la localidad contactaron a la redacción de The México News para denunciar la instalación de un retén ilegal, conformado por personas sin identificación, justo en la última caseta de cobro sobre la carretera México-Tuxpan, antes de la desviación que lleva a Villa Lázaro Cárdenas.
La persona que informó sobre esta situación señala que anteriormente había elementos de la Guardia Nacional en dicho puesto y que los individuos que ahora se encuentran ahí incluso llevan a cabo revisiones a vehículos.

Sin embargo, esta no es la única irregularidad que se vive en el municipio, pues el denunciante también adjuntó reportes e imágenes de medios locales sobre la localización de un vehículo abandonado de carga que transportaba combustible de manera clandestina, ocurrida durante la mañana del domingo en la comunidad de San Diego.
De acuerdo con dichos reportes, los huachicoleros intentaron escabullir el tráiler durante la madrugada, aprovechando que se celebraba una fiesta patronal a unos metros; sin embargo, el transporte se atascó en el lodo, por lo que lo dejaron ahí pese al riesgo de una fuga o una explosión.

Este no fue el único incidente relacionado con robo de hidrocarburos que se dio en la región durante el fin de semana, pues también se aseguraron dos tractocamiones con 29 mil litros de combustible en el vecino municipio de Jalpan el pasado viernes.
La familia Valencia Ávila, los caciques del ‘huachicol’ en Venustiano Carranza
De acuerdo con la persona informante, los hechos relacionados con el robo de combustible en Venustiano Carranza iniciaron nuevamente luego de que Marco Valencia Ávila asumió la presidencia municipal tras la elección extraordinaria del pasado 25 de marzo.
El candidato del Partido Acción Nacional (PAN) ganó en los comicios del 2 de junio de 2024, sin embargo, el clima de violencia que empañó esa jornada -que incluyó ataques armados y robo y destrucción de boletas- obligó al Instituto Nacional Electoral (INE) a repetir las votaciones.
De esta forma, Marco Antonio se convierte en el cuarto integrante de la familia Valencia Ávila que gobierna Venustiano Carranza. El primero de ellos fue su hermano mayor Vicente, quien mantuvo el cargo en dos ocasiones, 2007-2010 y en 2018; sin embargo, en esa última ocasión huyó ante las acusaciones de crimen organizado en su contra.
Tras este primer mandato, la familia le dio la espalda al PRI y se unió al PAN, financiando la campaña de Rafael Moreno Valle a la gubernatura. Este, a cambió, impulsó a Jorge Alejandro y Rafael Valencia para mantener el control del municipio entre 2011 y 2018.
Fue en ese periodo que Venustiano Carranza se consolidó como uno de los principales centros de ‘huachicol’ en Puebla, dada su cercanía con la refinería de Tuxpan y las líneas que abastecen a la Ciudad de México. También se incrementaron delitos como extorsión, secuestro y homicidios.
Con información de Reto Diario y Cuarto Poder.
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