Tras la aprobación de la reforma al Poder Judicial en el Senado de la República, trabajadores de dicha rama gubernamental se manifestaron afuera de diferentes congresos estatales, intentando entrar a dichos recintos por la fuerza y, en algunos casos, con lujo de violencia.
En el estado de Puebla, los empleados de la judicatura acudieron a la sede del Congreso del Estado, en donde intentaron forzar la puerta de acceso, empujando incluso a los agentes que resguardaban el recinto legislativo. Además, intentaron retirar las vallas colocadas por la Policía Municipal para restringir el paso en la zona.
En otras entidades, los manifestantes sí lograron imponerse e ingresar por la fuerza en el recinto legislativo para intentar evitar que los diputados discutan la iniciativa. Por ejemplo, en Yucatán ingresaron hasta el pleno, obligando a suspender la sesión de este día.
En Baja California no solo forzaron su entrada a la sede legislativa, sino que la violencia de la que se valieron para conseguirlo provocó al menos un herido, a quien tuvieron que asistir para sacarlo del lugar mientras sangraba profusamente de la cabeza.
Estos movimientos buscan replicar la protesta ocurrida el martes en la sede del Senado de la República, ubicada en Paseo de la Reforma, en donde los trabajadores judiciales ingresaron hasta la sala principal. Sin embargo, no pudieron evitar que el órgano sesionara en una sede alterna y votara la aprobación del dictamen con dos terceras partes de los votos.
Cabe recordar que, tras la aprobación por parte de las dos cámaras del Congreso de la Unión, el proyecto de la reforma al Poder Judicial debe conseguir la aprobación de al menos diecisiete legislaturas estatales antes de sancionarse definitivamente como parte de la Constitución.
Con información de La Crónica.
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