Estudiantes, activistas, sobrevivientes y organizaciones sociales participaron este viernes en la marcha conmemorativa por las víctimas de la represión del 2 de octubre de 1968, que partió de Tlatelolco rumbo al Zócalo de la Ciudad de México para exigir justicia por los hechos de 1968 y el Halconazo de 1971. La movilización reunió a unas 8 mil personas, de acuerdo con estimaciones de autoridades, y durante su recorrido se registraron enfrentamientos entre personas embozadas y elementos de seguridad, además de incidentes en el Metro Tlatelolco y en las inmediaciones del Zócalo.
La movilización comenzó en el Eje Central, a la altura de Tlatelolco, y avanzó hacia la Plaza de la Constitución. Como ocurre cada año, entre los participantes estuvieron sobrevivientes de la represión de 1968 y familiares de las víctimas. Los primeros contingentes que llegaron al Zócalo estuvieron encabezados por sobrevivientes del movimiento estudiantil agrupados en el Comité 68.
Durante la marcha se escucharon consignas como “Ni perdón, no Olvido”, mientras los participantes exigían justicia por la represión de 1968 y por el Halconazo de 1971. La movilización tuvo como uno de sus principales reclamos el esclarecimiento de los hechos y el respeto a quienes acudieron a participar en la conmemoración.

Reportan enfrentamientos en Tlatelolco
El inicio de la movilización estuvo acompañado por un enfrentamiento entre elementos de la Secretaría de Seguridad de la Ciudad de México y personas embozadas. De acuerdo con el reporte proporcionado, algunas personas rompieron vidrios y lanzaron cohetones al interior de la estación Tlatelolco, de la Línea 3 del STC Metro.
No se reportaron personas lesionadas ni detenidas por estos hechos. La Secretaría de Seguridad indicó posteriormente que se realizaron revisiones para retirar objetos considerados aptos para agredir.
“Derivado de ello, se llevaron revisiones para retirar objetos aptos para agredir, lo que provocó nuevamente que lanzarán cohetones por lo que se accionó el extintor asegurándoles cadenas, palos, cohetones y martillos”, detalló la dependencia en un comunicado.
Los incidentes continuaron en el Zócalo. Integrantes del llamado bloque negro lanzaron petardos hacia Palacio Nacional y prendieron fuego en la parte exterior del Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
Según la policía capitalina, un integrante del grupo de personas embozadas encendió una bomba molotov e intentó arrojarla, pero el objeto rebotó y le provocó lesiones. El joven, de 17 años, recibió atención de paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas, quienes diagnosticaron una quemadura en la mano derecha.

Comité 68 exige respeto a la manifestación
Después de los enfrentamientos, el Comité 68 responsabilizó al Gobierno de la Ciudad de México por la integridad de los manifestantes que participaron en la marcha sin realizar agravios y cuestionó las acciones de los cuerpos policiacos durante la movilización.
“Es una manifestación sin policías; los cuerpos policiacos y los operativos represivos que están implementando hoy contra la marcha conmemorativa son una provocación a la violencia. Exigimos el respeto a la libre manifestación”, publicaron en redes sociales.
Durante los hechos registrados en el Metro Tlatelolco, el periodista Iván Ortiz, de El Sol de México, denunció haber sido agredido por presuntos policías mientras realizaba la cobertura de la marcha.
“En la salida del Metro hubo mucha gente. Manifestantes rompieron el cerco policial. Uno de ellos discutió con un policía; se fueron a los golpes entre los dos. Luego cuatro policías lo golpearon. Al intentar hacer mi trabajo, empecé a recibir golpes de muchos policías y personas que estaban vestidas de negro y cubiertas con un casco para evitar mostrar el rostro”, explicó el reportero.
La Secretaría de Seguridad capitalina señaló que tomó conocimiento de lo ocurrido y que investigará los hechos. Otros integrantes de medios de comunicación también denunciaron haber recibido agresiones por parte de supuestos elementos de la policía.
Sheinbaum recuerda a víctimas de la represión
En el marco de la conmemoración, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que mantener viva la memoria y escuchar a quienes han exigido justicia durante décadas es “parte fundamental de la construcción de un país que no olvida y siempre lucha por el respeto a los derechos humanos”.
La mandataria difundió el mensaje después de reunirse con integrantes del Comité Eureka. En una publicación realizada en su cuenta de X, al cumplirse 58 años de la matanza de Tlatelolco, recordó que “durante los años 60 y 70, México vivió un periodo de represión llamado guerra sucia”.
Sheinbaum explicó que el encuentro con la organización, fundada por Rosario Ibarra de Piedra, tuvo como propósito “dar seguimiento a la demanda de verdad y justicia, así como a la búsqueda de respuestas para las víctimas y sus familias”.
La presidenta también publicó una fotografía de la reunión celebrada en Palacio Nacional.
La jornada conmemorativa reunió así a sobrevivientes, familiares, estudiantes, activistas y organizaciones sociales en una movilización que recorrió el trayecto de Tlatelolco al Zócalo. Mientras los participantes exigieron justicia por los acontecimientos de 1968 y 1971, los incidentes registrados durante el recorrido quedaron bajo revisión de las autoridades correspondientes.

