Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó la segunda parte de su documental sobre el fentanilo, en la que abordó las cifras dejadas por la crisis de opioides en Estados Unidos; así como el rol de la industria farmacéutica.
En particular, la producción resalta el papel que jugó la familia Sackler, propietaria de la empresa Purdue Pharma, fabricante de analgésicos opioides altamente adictivos, como fentanilo médico, hidrocodona u oxicodona. Esta última jugó un rol fundamental en el inicio de la crisis sanitaria que afecta a la Unión Americana desde el año 2000.
Numerosas investigaciones -que incluyen libros y series de televisión- retratan la agresiva estrategia utilizada por los Sackler y Purdue Pharma para colocar sus productos, que incluían sobornos a médicos y a agentes sanitarios. En total, esta dinastía ya pagó 8 mil 300 millones de dólares entre multas y acuerdos de responsabilidad civil.
Sobre la crisis de opioides y, específicamente, de fentanilo en Estados Unidos, esta droga provocó más de 76 mil 200 muertes tan sólo en 2022, representando el 70 por ciento de todos los decesos por sobredosis ocurridos en aquel año; mientras que en 2023 se registraron 74 mil 702 fallecimientos.
De acuerdo con el American Adiction Center, los estados con el mayor número de sobredosis por cada 100 mil habitantes son Virginia Occidental y Tennessee; sin embargo, la que se considera como la ‘zona cero’ de esta emergencia de salud es Kensington, un barrio ubicado en la ciudad de Philadelphia.
Acciones para combatir la crisis de opioides
El primer paso para enfrentar la crisis de opioides que afecta a la Unión Americana desde hace dos décadas lo dio el presidente Barack Obama en 2011, cuando lanzó el Programa de Seguimiento de Medicamentos con Receta; sin embargo, esto no logró evitar el incremento en las muertes por sobredosis de oxicodona.
En 2016, el propio Obama promulgó una Ley Integral de Adicciones y Recuperación, la primera en su tipo en más de 40 años y que contaba con un presupuesto de mil millones de dólares; seguida por una nueva estrategia federal promulgada por Donald Trump tras asumir la presidencia.
La pandemia de COVID-19 provocó un incremento en el abuso de sustancias, pues entre 2020 y 2021 el número de muertes anuales por sobredosis se disparó de 48 mil a 81 mil. De las 70 mil muertes causadas por opioides, 57 mil 800 fueron producto del fentanilo únicamente.
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