La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las sanciones anunciadas por el gobierno de Estados Unidos en materia de aviación, asegurando que no existe razón alguna para asumir dicha postura.
Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes, la mandataria recordó que el traslado de los vuelos de carga del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Felipe Ángeles (AIFA) obedeció a criterios técnicos orientados a mantener la seguridad aérea.
También señaló que ya pasó más de un año de que las compañías aéreas iniciaron su reubicación a Zumpango y se adecuaron positivamente al cambio, por lo que considera que no existen motivos para las sanciones que el secretario de Transporte Sean Duffy anunció el pasado sábado.
Además, Sheinbaum añadió que, hasta el momento, el gobierno estadounidense aún no notifica oficialmente a su administración sobre esta determinación; cuando lo haga, iniciará las conversaciones pertinentes, tanto con el régimen de Donald Trump como con la iniciativa privada.
La respuesta de Sheinbaum llega un par de días después de que Estados Unidos anunció una serie de medidas en contra de México en respuesta por lo que consideran un ‘incumplimiento’ del acuerdo bilateral firmado en 2015 tras el traslado del transporte de carga al AIFA.
Entre estas se encuentran obligar a todas las aerolíneas mexicanas a presentar los itinerarios de sus operaciones en territorio estadounidense, someter a autorización gubernamental todos sus vuelos chárter -ambas ya vigentes- y la propuesta de suspender la inmunidad antimonopolio del acuerdo entre Delta Airlines y Aeroméxico.
¿Cuáles son las consecuencias de las sanciones contra Delta-Aeroméxico?
Desde 2016, Delta y Aeroméxico mantienen una alianza estratégica que les permite operar de forma conjunta vuelos nacionales e internacionales entre México y Estados Unidos, a través de la cual coordinan rutas, precios y ganancias en aquel país.
En caso de que la propuesta de Duffy se cumpla y retiren la protección antimonopolio, ambas compañías deberán suspender su operación conjunta en la Unión Americana -no así en nuestro país- afectando a 140 mil viajeros estadounidenses y más de 90 mil mexicanos que verán afectada no sólo la conectividad, sino también los precios de sus boletos.
Especialistas señalan que una de las razones por las que la adminsitración Trump adoptó esta postura es porque busca asegurar una posición más fuerte de cara a la renegociación del tratado comercial (T-MEC), la cual tendrá lugar en 2026.
Con información de Reuters y Univisión.
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