La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, justificó su ausencia al Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, realizado el 1 de septiembre en Palacio Nacional, al señalar que decidió no acudir por “prudencia” ante las diferencias y acusaciones que se han presentado en los últimos meses, aunque reiteró su disposición de colaborar con el Gobierno Federal por el bien de los chihuahuenses.
En un posicionamiento difundido oficialmente por el Gobierno de Chihuahua, Campos reconoció que fue la única mandataria estatal que no acudió al informe de Sheinbaum y señaló que su ausencia generó especulaciones. La gobernadora explicó que percibió la invitación de una manera distinta debido al contexto político que enfrenta.
“Uno sabe bien cuándo una invitación es por compromiso y cuándo por consideración”, afirmó, al señalar que, tras las acusaciones y la “ofensiva” en su contra, no se sintió invitada por consideración.
Campos sostuvo que su presencia podía resultar incómoda y que, por ese motivo, optó por permanecer en Chihuahua y atender su agenda estatal.
“A muchos mi presencia iba a resultar incómoda”, expresó Campos en su posicionamiento.

La mandataria panista indicó que su decisión fue tomada también “por consideración a la propia presidenta”. La gobernadora aseguró que, después de las acusaciones formuladas en su contra y de lo que calificó como una “ofensiva” derivada del cumplimiento de sus responsabilidades como gobernadora, no consideró que existieran condiciones para acudir al acto.
La ausencia ocurrió tras diferencias con el gobierno federal
La decisión de Campos se produjo después de un periodo marcado por diferencias y cuestionamientos relacionados con un operativo realizado en la Sierra de Chihuahua.
En abril de 2026 se conoció la presencia de agentes de la CIA durante un despliegue de autoridades estatales para localizar y desmantelar instalaciones utilizadas para producir drogas sintéticas en una zona ubicada entre los municipios de Morelos y Guachochi.
De acuerdo con la investigación posterior de la Fiscalía de Chihuahua, cuatro extranjeros acompañaron parte del recorrido de elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI). La dependencia sostuvo que los extranjeros no participaron en la planeación ni en la ejecución de las acciones policiales y que su presencia no había sido reportada a los mandos superiores.
Inicialmente, el fiscal estatal César Jáuregui aseguró que ningún extranjero había participado en el operativo y explicó que instructores estadounidenses se encontraban en Chihuahua para capacitación en manejo de drones.
La investigación interna divulgada días después estableció que los cuatro extranjeros habían acompañado al convoy, aunque de manera extraoficial.
El caso se conoció después de un accidente vehicular ocurrido en la Sierra de Chihuahua tras las acciones contra el narcolaboratorio.
En el percance murieron Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la AEI; el agente estatal Manuel Genaro Méndez Montes, y dos ciudadanos estadounidenses identificados como agentes de la CIA.
Posteriormente, el Gabinete de Seguridad federal informó que los estadounidenses fallecidos no tenían acreditación para participar en actividades operativas en México. Uno había ingresado al país como visitante y otro utilizando pasaporte diplomático.

Las autoridades federales señalaron además que las instituciones de seguridad mexicanas y la Secretaría de Relaciones Exteriores no habían sido notificadas de su participación.
Campos fue citada ante la FGR
El caso derivó en cuestionamientos desde el ámbito federal y en una comparecencia de Maru Campos ante la Fiscalía General de la República (FGR) durante mayo pasado.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló entonces que el citatorio no implicaba que la gobernadora estuviera formalmente acusada.
El tema también provocó una confrontación partidista. Morena impulsó acciones políticas contra la mandataria por el caso, mientras que el PAN cerró filas con Campos y calificó los señalamientos como una ofensiva política.
En su posicionamiento del 2 de septiembre, la gobernadora también cuestionó el clima político nacional y señaló que existe una polarización “que se siembra desde el poder”.
Campos planteó además un cuestionamiento sobre la posibilidad de mantener lo que denominó “actos auténticamente republicanos”.
La gobernadora de Chihuahua dejó abierta la interlocución con el Gobierno Federal y reiteró que mantiene disposición para colaborar con la administración de Claudia Sheinbaum.
“Reitero siempre mi disposición de colaboración con el Gobierno Federal, por el bien de los chihuahuenses”, afirmó.
La ausencia de Campos ocurrió mientras la presidenta Claudia Sheinbaum presentaba su Segundo Informe de Gobierno en Palacio Nacional, en un acto al que acudieron integrantes del gabinete federal, representantes de los Poderes de la Unión y mandatarios estatales.
El posicionamiento de la gobernadora estuvo centrado en explicar las razones de su ausencia, las diferencias derivadas del caso ocurrido en la Sierra de Chihuahua y su postura frente al contexto político nacional.
Campos señaló que su decisión respondió a la prudencia y a la consideración hacia la propia presidenta, mientras reiteró que su administración mantiene disposición de colaboración con el Gobierno Federal.

