El gobierno de Estados Unidos anunció que ya no recomienda aplicar la vacuna de refuerzo contra el COVID-19 a la población en general, a menores de edad ni a mujeres embarazadas, pues considera que ‘ya no es necesaria’.
A través de las redes sociales, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., anunció que a partir de este martes ordenó la remoción de la rotación de inmunizaciones del Centro de Control de Enfermedades (CDC) del producto biológico para prevenir la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV2.
Como ya es costumbre bajo la administración Trump, el funcionario se lanzó contra el expresidente Joe Biden, acusándolo de ordenar otra vacuna de refuerzo para niños sanos, asegurando que no existe ninguna evidencia clínica que justifique dicha estrategia.
Por su parte, el director del Instituto Nacional de Salud (NIH), Jay Bhattacharya, se limitó a justificar la decisión de Kennedy, asegurando que se trata de ‘sentido común’ y ‘buena ciencia’; mientras que el comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), Marty Makary, aseguró que los niños sanos no necesitan vacunas de refuerzo y que otros países ya dejaron de aplicarlas.
Finalmente, Kennedy Jr. -conocido por su postura antivacunas- aseguró que con esta medida se encuentran ‘un paso más cerca’ de cumplir la promesa del presidente Donald Trump de ‘hacer a América sana otra vez’.
Desde que se detectó por primera vez en territorio estadounidense en marzo de 2020, el COVID-19 registró 111.8 millones de casos, de los cuales 109.8 millones se recuperaron y 1.2 millones de personas fallecieron.
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